Reflexoterapia o Reflexología Podal

"Unos pies sanos son la base

en la que descansa nuestro equilibrio

físico y mental."  (Ma Prem Renuka)

BASES DE LA TERAPIA

 

La Terapia Zonal o Reflexoterapia se basa en que nuestro cuerpo es un campo electromagnético, dotado de corrientes eléctricas invisibles que recorren las diez zonas verticales, alineadas con los dedos de las manos y de los pies, en que se divide y que abarcan todos los órganos, glándulas y partes del sistema nervioso. Para que exista salud nuestras glándulas y órganos deben funcionar correctamente, estando libres de toxinas y congestión.

La toxicidad es una de las causas más comunes de la mayoría de las enfermedades y dolencias de todo tipo. Las sustancias tóxicas a las que nos hayamos expuestos por la comida, la bebida o el aire que respiramos, forman unas cristalizaciones muy nocivas que se depositan al final de las terminaciones nerviosas y esos depósitos interfieren en las corrientes electromagnéticas del cuerpo. Cuando el equilibrio electromagnético se rompe se produce el envejecimiento prematuro de las células y la enfermedad. Cuando la energía se reduce al mínimo en una determinada zona, las glándulas y los órganos situados en ella se deterioran rápidamente.

La presión prolongada de la Reflexoterapia en ciertas zonas de la planta del pie o en la palma de la mano, relacionadas a nivel reflejo con otras partes del cuerpo, alivia la congestión, desintoxica y cura.

 

¿Qué es la Reflexología Podal?

 

La reflexología es un método manual que se aplica en los pies para activar los poderes curativos del cuerpo. Un método antiquísimo. A partir de viejos textos e ilustraciones, sabemos que los antiguos egipcios, chinos, japoneses, e indúes, trabajaban sobre el pie para proporcionar buena salud.

La Reflexología Podal se basa en que en los pies están representadas todas las áreas reflejas corporales, es decir, tenemos en ellos grabados mapas anatómicos precisos de órganos, vísceras y sistemas, distribuidos por toda la superficie podal y en una pequeña porción de la pierna por encima de los maleolos. De tal forma que mediante la aplicación de masaje específico sobre estas zonas o puntos reflejos, se puede conseguir la estabilización y normalización progresiva de las funciones fisiológicas alteradas. No se trata de que con un solo masaje se lleguen a normalizar las funciones de un órgano dañado, sino que poco a poco mediante la aplicación periódica de masajes ayudamos a ese órgano a recuperar su capacidad de autorregeneración.

 

El tratamiento de la Reflexología no sólo ayuda a recuperar el correcto funcionamiento de órganos, vísceras y sistemas funcionales, sino que además despierta en la persona la consciencia para entender el proceso emocional o mental que subyace en el fondo de un problema orgánico y de esta forma llegar a la raíz del origen y tratarlo desde una dimensión global y holística más profunda.

 

¿Cómo funciona la Reflexología?

 

Al presionar un punto doloroso, se provoca que la información se trasmita a toda velocidad a lo largo de las fibras nerviosas hasta la médula espinal. Las sustancias encargadas del impulso son los neurotransmisores, fabricados y almacenados en pequeñas vesículas por las propias células nerviosas para ser utilizados cuando sea necesario. Una vez en la médula espinal, las fibras nerviosas envían la información a las ramas ascendentes, que irán a través de toda la médula hasta la zona sensitiva de la corteza cerebral, y a las ramas descendentes y colaterales.

Los impulsos que llegan a la médula y siguen caminos colaterales (iguales a
ambos lados), influirán en los órganos y estructuras fisiológicas que son
inervadas también por esa región de la médula, a través de las raíces nerviosas que salen de ella. De ahí que los dolores que aparecen al tocar determinados puntos sean la demostración de cómo diferentes zonas del cuerpo nos informan de desequilibrios orgánicos.

 

El terapeuta comienza a trabajar el pie y lo primero que busca son puntos de dolor, encontrando algunas veces asociados al mismo, zonas de depósitos que al tacto pueden parecer cristales o arenilla.

Después mantiene la presión sobre esos puntos siempre hasta el umbral del
dolor que la persona pueda soportar. A partir de aquí será el organismo del paciente el que comience a regularse neutralizando el impulso, produciendo numerosos neurotransmisores encargados de la homeostasis (equilibrio interno del cuerpo que le conduce a la salud).

 

El cuerpo tiene bastantes vías de comunicación para indicarnos dónde hay un desequilibrio y tiene también muchas para ayudarle a regularse.

 

 

Mapa de la Zona Plantar

BENEFICIOS DE LA REFLEXOLOGÍA

 

- Previene enfermedades

- Reduce el estrés

- Ayuda en la liberación de toxinas.
- Equilibra los distintos sistemas (nervioso, respiratorio, circulatorio, linfático, digestivo, endocrino y hormonal)
- Revitaliza la energía.

- Produce relajación y bienestar en el cuerpo y la mente.
- Es gratificante para quién la da y para quién la recibe.

 

CONTRAINDICACIONES

 

- Enfermedades agudas o crónicas.

- Enfermedades infecciosas que cursan con un estado febril elevado, dolores fuertes, espasmos y hemorragias.

- Durante la menstruación en la mujer, no actuar sobre el aparato genital.
- Durante los primeros meses de embarazo, sobre todo en caso de peligro de abortos y también porteriormente si hay riesgo de parto prematuro o incluso en embarazadas con antecedentes de los mismos.
- En diabetes, si se inyecta insulina, se ha de llevar un control de glucosa (bajo control médico) por la posibilidad de oscilaciones en el nivel de glucosa en sangre.
- Pacientes con cáncer, sobre todo en caso de metástasis.

- Pacientes que acaban de superar una enfermedad o intervención quirúrgica grave.

- Personas débiles, o de edad avanzada
- Si existen hongos (micosis, pie de atleta) heridas, llagas o cualquier tipo de erupción en los pies.
- En caso de callosidades, no presionaremos hasta que se hayan eliminado ya que la presión sobre estas zonas es muy dolorosa y las zonas reflejo están más insensibilizadas.
- Inflamación del sistema venoso o linfático (trombosis, flebitis…)

 

La forma de las estructuras de nuestros pies influye en la manera de caminar y en determinadas patologías:



- El pie plano influye de forma negativa a nivel reflejo sobre la columna vertebral.
- El pie cavo tiene consecuencias reflejas para los órganos de la respiración, hígado y vesícula biliar, corazón y articulaciones de los hombros.
- El pie valgo o varo, deformación del calcáneo junto al astrágalo, llevan a nivel reflejo a trastornos de los órganos del abdomen y pelvis, sobre todo del intestino.

- El hallux valgus, tiene consecuencias reflejas negativas en la zona cervical, tiroides y corazón.
- Deformaciones de los dedos del pie, como los dedos en garra o en martillo, tienen influencia refleja sobre los órganos de la cabeza.

 

Igualmente los enrojecimientos, durezas, callos, verrugas, sabañones, etc., en las zonas reflejas de los pies, influyen a nivel reflejo sobre los órganos correspondientes. 

 

 

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